Z anzíbar no es solo un destino, es un estado de ánimo. Nada más llegar, te das cuenta de que aquí todo va más despacio. Nadie corre ni se estresa y el famoso pole pole (despacio, despacio) se va a convertir en tu nueva forma de entender la vida. Esta isla del océano Índico, frente a la costa de Tanzania, es el lugar perfecto para desconectar del mundo. Y gracias a Azulmarino, solo tienes que reservar tu viaje para comprobarlo de primera mano. Además, consigues un 5% de reembolso a tu tarjeta EROSKI club para próximas compras. Stone Town: historia en cada esquina El alma de Zanzíbar está en Stone Town, su casco antiguo y Patrimonio de la Humanidad. Perderse por sus callejuelas estrechas es casi obligatorio. Aquí se mezclan culturas africanas, árabes, indias y europeas y se nota en todo: en la arquitectura, en la comida y en la gente. Una visita al antiguo mercado de esclavos es dura, pero necesaria para entender el pasado de la isla y valorar aún más su presente. La isla de las especias Zanzíbar también es conocida como la isla de las especias, y no es un título puesto al azar. Clavo, canela, vainilla y nuez moscada crecen aquí desde hace siglos. Recorrer una plantación es una experiencia sensorial total. Sales de allí con los aromas de las especias en tus manos y la sensación de haber descubierto algo auténtico. Playas que parecen irreales Y luego están las playas. Arena blanca tan fina que quema, agua turquesa transparente y palmeras. Nungwi, en el norte, es ideal para nadar y ver atardeceres que te dejan sin palabras. En la costa este, Paje y Jambiani ofrecen un ambiente más tranquilo y local, donde las mareas transforman el paisaje varias veces al día. Zanzíbar es ese lugar donde aprendes a vivir sin prisas: playas de arena blanca, agua turquesa y atardeceres eternos. Pero lo que muchos no saben es que, cuando crees que el viaje ya no puede mejorar, Tanzania te guarda un as bajo la manga. Porque sí, desde Zanzíbar puedes dar el salto perfecto del mar a la sabana y convertir tu viaje en una aventura completa con safari incluido. Saadani: safari con sabor a océano Si no quieres alejarte demasiado del espíritu relajado de Zanzíbar, Saadani National Park es una opción ideal. Es el único parque de Tanzania que llega hasta el mar, así que aquí puedes ver jirafas y búfalos… con el sonido del Índico de fondo. Menos turístico que otros parques, pero más tranquilo y más íntimo. Serengeti: el safari soñado Si lo que quieres es vivir el safari que has visto mil veces en documentales, entonces el Serengeti es tu destino. Este es el África en mayúsculas: llanuras infinitas, cielos enormes y animales por todas partes. Leones, elefantes, jirafas, cebras y, si tienes suerte, la famosa Gran Migración. Ngorongoro: un mundo dentro de un cráter El cráter del Ngorongoro es uno de esos lugares que no se parecen a nada que hayas visto antes. Es una enorme caldera volcánica donde conviven miles de animales en un espacio relativamente pequeño. Esto hace que las probabilidades de ver fauna sean altísimas. El combo perfecto La magia está en la combinación: empezar el viaje relajándote en Zanzíbar y terminarlo con la emoción del safari, o al revés. Playa y aventura, descanso y adrenalina. ¡No se puede pedir más! Ahora, Azulmarino te propone un viaje redondo, de esos que se recuerdan toda la vida. Zanzíbar se convierte en un destino ideal para tus próximas vacaciones y la posibilidad de realizar un safari en Saadani, Serengeti o Ngorongoro lo hace todavía más apetecible. viajes DONDE LA PRISA SE QUEDA EN EL AEROPUERTO Zanzíbar y Tanzania