IVÁN GARCÍA S u atracción por los robots ha hecho que Iván García busque, desde la agricultura, sacar el mejor partido a los autómatas. Este emprendedor es confundador de Néboda Farms, una startup gallega especializada en cultivos verticales, cuyo fin es conseguir alimentos de alto valor, más frescos y con un mejor perfil nutritivo. Como él mismo dice, “nosotros somos los agricultores del futuro en el presente”. ¿Por qué la agricultura vertical transforma el futuro de la alimentación? Es una agricultura que llevamos a cabo en el interior de edificaciones, donde tenemos controladas la temperatura y la humedad y donde pensamos en vertical. En consecuencia, obtenemos productos de proximidad con un mejor perfil nutricional y con una mayor vida útil. ¿De pequeño te tiraba más la robótica o la botánica? La robótica. De hecho, mi principal inspiración fue el antiguo ministro de Ciencia, Pedro Duque, que es ingeniero aeronáutico. ¿Cómo plantasteis la semilla de Néboda Farms? Todo comenzó con un viaje a Holanda, en 2011, en una visita al Museo de la Ciencia. Allí descubrimos la hidroponía y, siete años más tarde, conocimos el concepto de la agricultura urbana. Ahí nos decidimos a montar Néboda Farms. Tardó un poco en florecer, pero ahora está cogiendo un ritmo trepidante. ¿En qué consiste la hidroponía? Nosotros damos agua a las plantas y la que no utilizan la aprovechamos volviéndola a mandar al tanque y así recircula continuamente. Esto produce un círculo virtuoso a favor de la sostenibilidad. Las raíces se sumergen en el agua para ahí absorber los nutrientes que necesitan para desarrollarse. ¿En qué condiciones tienen que estar vuestras plantas para que no os dejen plantados? Deben tener unas condiciones de temperatura y humedad muy bien medidas y, sobre todo, una solución nutritiva que haga que tengan el mejor alimento posible. El color de la luz es fundamental para su desarrollo, ya que afecta tanto al sabor como a la propia estructura de la planta. ¿Las ciudades del futuro darán luz verde a la agricultura vertical? Creemos que sí, ya que está totalmente alineado con el concepto del kilómetro cero: para tener un kilómetro cero de verdad tendremos que producir en las ciudades. Y para eso, habremos de valernos de la agricultura vertical. Entonces, ¿qué se ahorra el planeta gracias a la agricultura vertical? Se ahorra un 90% menos de consumo de agua. Además, se eliminan totalmente los pesticidas y herbicidas, así como el impacto en CO 2 . Descubre toda la entrevista completa aquí PREGUNTAS COMO UNA REGADERA ¿En Néboda hay más matas de tomate o autómatas? Plantas de tomate no tenemos ninguna, pero autómatas, unos cuantos. ¿Aquí crecen más rápido las plantas o las buenas ideas? Creo que ambas a la vez. Si pudieras cultivar lo que sea, sin límites, ¿cuál sería tu próxima cosecha? Las fresas, sin lugar a dudas ¿Alguna vez os han dicho que tenéis buena planta? Unas cuantas.