el momento ¡te prepara UN Quien bien te quiere brunch! Entre los imprescindibles, hay algunos platos que nunca cambian: los huevos en alguna de sus versiones clásicas (Benedict, revueltos, fritos o pochados), el pan en forma de tostadas y los acompañamientos como queso, aguacate o salmón ahumado. Tampoco pueden faltar las opciones dulces como tortitas, panqueques o bizcochos y, por supuesto, frutas frescas. En cuanto a las bebidas, el café y el té son básicos, aunque también es habitual encontrar zumos naturales y smoothies. Su nombre viene de la fusión de breakfast (desayuno) y lunch (comida), y su origen se remonta al siglo XIX, cuando en las mansiones de la alta sociedad británica se servían grandes almuerzos tardíos los domingos. Sin embargo, fue en Estados Unidos donde realmente se popularizó, convirtiéndose en una tendencia mundial. La hora ideal para un brunch suele estar entre las 10:00 y las 13:00, un momento perfecto para quienes prefieren dormir un poco más, pero no quieren saltarse el desayuno. Un buen brunch debe ser variado y equilibrado, combinando dulce y salado, frío y caliente. No hay una norma estricta, pero suele incluir entre cuatro y seis platos, además de bebidas. Mitad desayuno, mitad comida, el brunch es esa deliciosa excusa para tomarse el fin de semana con calma y disfrutar de un festín sin prisas que gana adeptos día a día. Prepara la mesa, porque vamos a ayudarte a elaborar los platos de este brunch para que arranques el día con energía y buen humor. Te daremos las claves y los platos imprescindibles para que lo dispongas con acierto y siempre a buenos precios.