H ay vinos que no necesitan explicación. Glorioso es uno de ellos. Desde 1917, esta etiqueta forma parte de la historia de Rioja Alavesa y de las mesas de quienes saben lo que quieren cuando descorchan una botella. Más de un siglo de trayectoria que no pesa, sino que respalda. Su origen lo explica todo: la Sierra de Cantabria, protegiéndolo del norte; el Ebro, marcando el paisaje al sur, y los suelos arcillocalcáreos de Laguardia, imprimiendo carácter desde la cepa. Bodegas Cosme Palacio lleva generaciones interpretando ese territorio con rigor y con respeto, y Glorioso es el resultado más reconocible de ese trabajo: un vino que sabe exactamente de dónde viene y no necesita disimularlo. Glorioso Crianza y Glorioso Reserva son dos formas de leer la misma tierra. El Crianza apuesta por la frescura, la fruta y el equilibrio. El Reserva añade tiempo en barrica, más capas, más matices y una personalidad que se despliega despacio. Los dos están elaborados con uvas tempranillo de Rioja Alavesa, los dos con más de cien años de saber hacer detrás. Y ahora que llega el verano, Glorioso vuelve a estar donde tiene que estar: en el plan que no avisa, en la cena que se alarga hasta que refresca, en esa sobremesa estival que nadie quiere cortar... Fresco, sin complicaciones, a la altura del momento, como las mejores noches de verano. Es tu momento. Hazlo Glorioso. habla Glorioso para el verano tiene su rioja www.entrecanalesdomecq.com