Marmitako un clásico de cuchara La tradición marinera sigue llenando platos y reuniendo a la gente alrededor de una receta que no entiende de estaciones, solo de buen hacer. El marmitako es protagonista de muchas fiestas: un guiso pensado para compartir, con sabor profundo y textura melosa, donde el bonito aporta carácter y la patata redondea el conjunto. PEDRO NOGUEIRA PESCADERO EN EL HIPERMERCADO EROSKI ARTEA (BIZKAIA) Sabías que… El nombre marmitako viene de marmita, la olla en la que se cocinaba este guiso a bordo de los barcos pesqueros del Cantábrico. En ella, el bonito, las patatas y las verduras se transformaban en un plato caliente y contundente para la tripulación. TRUCOS PARA UN GRAN MARMITAKO El bonito, al final Patata “chascada” para espesar el caldo Sofrito lento Mejor reposado “Todos los veranos pasa lo mismo: llega el bonito del Norte, el de temporada, y en muchas casas empieza el runrún de los tarros, el olor a cocido y ese “venga, que así tenemos para todo el año”. Y oye, hacen bien… Pero te voy a decir una cosa: el secreto está en llevarte la pieza entera. ¿Por qué? Muy fácil: porque sale mejor de precio y aprovechas todo: lomos para conserva, cogote para un buen marmitako, ventresca para la plancha… ¡Y hasta caldo con las espinas! Y ahora es cuando de verdad merece la pena, porque está en su mejor momento: más sabor, mejor textura, buen precio y, así de fácil, tienes media despensa resuelta para meses”.