AMALIA MIRANDA COLLADO Agricultora L a jornada de Amalia comienza temprano cada mañana. Está en plena campaña de recolección de cerezas y la satisfacción asoma en su rostro porque la cosecha de este año apunta que va a ser excelente. Como ella, miles de mujeres trabajan unas tierras que producen una de las frutas más deliciosas y esperadas: las Cerezas y Picotas con DOP Valle del Jerte. ¿Cuántos años llevas cultivando cerezos? Unos 35 años aproximadamente. Mi marido y yo empezamos con una finca de 3 hectáreas y ahora cultivamos 6 que, dependiendo del año, producen entre 20.000 y 40.000 kilos de cerezas. ¿Qué es lo que más valoras en tu trabajo? Llenar el coche de fruta y entregarla en la Agrupación del Valle del Jerte me encanta, porque me gusta mucho el campo y todo lo que conlleva: intentar obtener buena fruta, que tenga calibre y buen sabor, buscar las mejores variedades… ¿Qué variedades cultiváis en vuestra explotación? Nosotras cultivamos todos los tipos de variedades de cerezas del valle. Empezamos con la cereza temprana, que se empieza a recolectar a finales de abril y terminamos en el mes de julio con la picota y las cerezas tardías. De todas las cerezas y picotas con DOP, ¿cuál es tu favorita? La picota ambrunés. Es una cereza pequeñita, pero con un sabor excepcional. Para comer, es la mejor. ¿Crees que las nuevas generaciones tomarán vuestro relevo en el campo? Tengo dos hijos, que hicieron sus estudios superiores y que trabajan aquí, en el valle, así que, en mi caso, el relevo generacional está garantizado.