El buen tiempo pide menos complicaciones, hacer una pausa y pasar más tiempo al aire libre disfrutando de planes improvisad os y comidas sencillas, pero completas. Y en ese escenario, el bocadillo vuelve a ocupar el lugar que nunca debió perder: práctico, sabroso, equilibrado… Y por qué no, muy gourmet. Lejos de ser una opción “rápida”, el bocadillo bien pensado puede convertirse en una comida completa: proteína de calidad, buen pan, vegetales frescos y grasas saludables.