BELÉN ROLDÁN Belén Roldán (izda.) conversa con Ainhoa Oyarbide, directora MKT Marca y Comunicación de EROSKI. Estrenamos temporada de Infoodencers con nueva imagen, nuevo escenario, nuevo formato y, sobre todo, con nuevas voces de jóvenes talentos que están transformando el presente y el futuro de la alimentación E n esta ocasión, hablamos con Belén Roldán, psicóloga especializada en psiconutrición sanitaria, conocida en redes como @elhambredevivir, una profesional que conoce la relación que existe entre una lechuga y la autoestima y que acompaña a las personas a mejorar su vínculo con su cuerpo y con la comida, porque “la alimentación tiene mucho que ver con nuestra historia, nuestras creencias o con cómo nos relacionamos con nosotros mismos”. ¿Por qué ayudar a las personas a tener una buena relación con la comida y con su propio cuerpo impulsa el futuro de la alimentación? La relación con la comida es algo que va más allá de lo que ponemos en el plato, trata de qué decisiones tomamos en nuestro día a día. Cuando las personas empezamos a tomar decisiones coherentes con lo que somos, lo que queremos y lo que necesitamos, se reduce el ruido mental y aumenta la libertad. Y estos cambios también repercuten en la alimentación, desde el tipo de consumo que hacemos hasta los productos que elegimos. Le das mucha importancia al autoconocimiento... Cuando hablo de relación con la alimentación, va mucho más allá de nutrir el cuerpo. Cómo te relacionas con la comida tiene que ver con tu historia, tus patrones, tus creencias, tus emociones, desde cómo comes a cómo eliges la comida. Hay personas que recurren a la comida para callar emociones, para controlar aspectos de su vida… La relación con la comida es un espejo de la que tenemos con nosotros mismos. ¿Cómo sería la alimentación perfecta? Es la que a ti te va bien en un preciso momento, y va cambiando con las etapas de la vida. ¿En qué nos beneficia convertir esa mejor relación con la comida en nuestro pan de cada día? Comer, comemos muchas veces al día. Lo importante será que el vínculo que tengamos con la alimentación sea bueno. Comer es algo placentero, que hemos convertido en un mero proceso, en una herramienta que, mal utilizada, puede ser motivo de sufrimiento para las personas. ¿Cuánto valor das a comer despacio, a esa pausa a la hora de alimentarnos? Para mí, la pausa siempre es poder, sea donde sea. Cuando comes, vas a invertir 10 minutos igualmente estando presente que conectada con el móvil. Vas a tardar el mismo tiempo, pero la repercusión en tu cerebro va a ser diferente. ¿El ser consciente de tu etapa vital condiciona respecto a los hábitos en la alimentación? Totalmente. Además de los hábitos indispensables, en todas las etapas hay especificaciones. Por ejemplo, en el embarazo, a nivel nutricional los requerimientos van a ser específicos. Y a nivel psicológico, tanto en menopausia como en el embarazo, hay que adaptar los requerimientos nutricionales y también los de salud mental, porque en esas etapas, la mujer no necesita tener más normas con la comida, necesita tener información, pero, sobre todo, flexibilidad, amor y poco juicio porque está en momentos vulnerables. Comer, dormir y hacer ejercicio son fundamentales… Pero, ¿en qué orden? No me gustan los rankings, pero, en primer lugar, pondría el sueño. Si no duermes bien es muy difícil que entrenes bien o que tus sensaciones de hambre estén reguladas. La alimentación es nuestro sostén, es lo que nos da la energía, tanto física como mental, y la necesitamos para funcionar. Y en tercer lugar, estaría el deporte y el movimiento, que es clave para la salud mental. ¿Cuerpo sano es necesariamente mente sana? La mente necesita tiempo, cuidado y escucha. Debemos preguntarnos qué necesito, qué me apetece. Hay que aprender a pasar tiempo con uno mismo en silencio, con los pensamientos. No porque tengas un cuerpo sano vas a tener también una mente sana. Vivimos en un contexto social obsesionado con el peso. ¿Qué piensas de ser casi esclavos de la báscula? Lamentablemente, mucha gente se guía de un peso para decir si una persona es sana o no. Los profesionales que no creemos en esto defendemos marcadores que sí hablan de una salud real, como el nivel de actividad de una persona, cómo duerme, cómo se relaciona consigo mismo y con su cuerpo, cómo están sus analíticas... Todo eso sí te marca cómo está esa persona a nivel de salud global. “La alimentación perfecta Es la que te va bien en un preciso momento, y va cambiando con las etapas de la vida