Las rebanadas de hogazas artesanas, barras rústicas o panes de masa madre son tendencia en el desayuno. La fermentación lenta mejora el sabor y hace que el pan resulte más digestivo. Además, si se elaboran con harina integral o cereales como centeno o espelta, aportan más fibra y ayudan a mantener la energía estable durante la mañana. Los biscotes y panes tostados siguen teniendo su espacio por su larga conservación y textura crujiente. Nutricionalmente son muy similares al pan normal –solo contienen menos agua–, aunque conviene elegir versiones integrales. Pan de panadería: vuelve la hogaza Pan tostado: práctico para el día a día Panecillos tostados 100% integrales de trigo Pan crujiente de centeno y sésamo Biscotes 60% integrales de trigo A B D E C NUTRI-SCORE A A B D E C NUTRI-SCORE B A B D E C NUTRI-SCORE C