Marijose Mendieta Clienta de EROSKI Marta Pérez Loperena Quesera, presidenta de la Asociación @ artzai_gazta y vocal del Consejo Regulador Susana Sánchez Doctora en microbiología y cofundadora de MOA Foodtech LA CIENCIA EL HOGAR Y LA DECISIÓN FINAL EL ORIGEN Consumo y decisiones cotidianas “Muchas mujeres hemos sido economistas sin saberlo. Lo aprendí en casa, viendo a mi ama sacar adelante a la familia con un sueldo, organizando la compra, aprovechando alimentos y cocinando comida real. Eso mismo he intentado hacer con mis hijos: cuidar lo que comemos, pensar qué compramos y no tirar nada. He trabajado muchas horas fuera de casa y aun así me he esforzado para que se comiera bien. Guisos, pescado, verdura… con imaginación y organización se puede. La alimentación también educa, y creo que las mujeres tenemos un papel clave en transmitir esos hábitos, aunque cada vez, por suerte, esa responsabilidad se comparte más”. Territorio, tradición y producción con identidad “Las mujeres han sido un pilar fundamental en los caseríos y en el sistema alimentario, aunque estaban en segundo plano. Hoy esa realidad está cambiando. Cada vez somos más las que estamos al frente de pequeñas explotaciones, elaboramos producto y participamos en las organizaciones. Desde la producción artesanal defendemos un modelo basado en la calidad, el respeto al entorno y la alimentación segura y saludable. Las mujeres participamos en todos los eslabones de la cadena alimentaria. En mi caso, como productora de queso de pastor artesano, pero también como comercializadora y consumidora. Esa visión global nos hace especialmente conscientes de la importancia de cuidar tanto el producto como el medio natural y el entorno social que lo rodea”. Conocimiento, salud y divulgación “Los obstáculos no han sido tanto explícitos como sutiles: esa sensación de tener que demostrar constantemente que sabes de lo que hablas, especialmente cuando pasas de la academia al emprendimiento. Aun así, estoy convencida de que el verdadero cambio pasa por normalizar la presencia de mujeres en la investigación. Muchas mujeres tendemos a hacernos preguntas conectadas con el impacto real de la investigación en la vida cotidiana. En mi caso, esa mirada fue clave para llevar la biotecnología a la alimentación y la sostenibilidad. Me centré en dar una segunda vida a los subproductos alimentarios, un enfoque que conecta con valores aprendidos en casa, como aprovechar los recursos y no desperdiciar, y que demuestra cómo la ciencia puede ayudarnos a producir y consumir de forma más consciente”.