Al plato Llega la primavera… La primavera no solo transforma la luz y el aire: también cambia nuestra manera de comer. El cuerpo pide ligereza, color, frescura y variedad. Es la estación en la que alimentarse bien se vuelve fácil, apetecible e inspirador. Comer saludable no es hacer dieta, es aprovechar lo que la temporada nos ofrece. Y esto se traduce en platos más vegetales, variados, naturales y llenos de vida. Pequeños gestos que cambian tu alimentación No hablamos solo de verduras: piensa en frutas, legumbres, cereales integrales, semillas, frutos secos y hierbas aromáticas. Es una forma sencilla de mejorar tu alimentación sin contar calorías ni privarte de nada. Come más color (y más plantas) Más colores = más nutrientes = más bienestar Añadir semillas, frutos secos o legumbres a tus platos. Incorporar hierbas frescas para dar sabor sin añadir sal. Optar por fruta, crudités o pan integral con vegetales en lugar de snacks ultraprocesados. Beber más agua y bebidas naturales. Comer más despacio y disfrutar el momento.